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El tamaño no importa pero…

>>      18 Mayo, 2018
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La pregunta de rigor a un sexólogo es ineludible: ¿el tamaño importa? Refiriéndose por supuesto a si el tamaño del pene importa a la hora de experimentar placer sexual. La respuesta que solemos dar la mayoría de los sexólogos parece no ser escuchada, o registrada, o al menos parece no tener la fuerza suficiente para destituir al imaginario social que de antemano sostiene que sí, casi con la misma firmeza que los varones de nuestra sociedad desearían tener en todas y cada una de sus erecciones.

La respuesta desde el punto de vista sexológico incluye varios aspectos. Por un lado, el pene no debería importar más que cualquier otra parte del cuerpo a la hora de conectar sensualmente con otro ser humano, lo cual es  una permanente invitación a correr del centro de la escena a los genitales y a desactivar el falocentrismo que tanto sufrimiento provoca a todos los géneros.

Por otro lado,  si insistiésemos en poner la mirada en los genitales masculinos, las diferentes formas y tamaños peneanos, por supuesto que generan diferentes sensaciones tanto a la hora del coito vaginal como para el sexo oral o anal. Para cada persona, cada contextura física, cada preferencia, el tamaño y la forma óptimos para cada tipo de práctica varía significativamente. Vale decir, que mayor tamaño no es necesariamente sinónimo de mayor placer. En el caso particular del coito, la vagina es un canal distensible y adaptable que modifica sus características durante la fase de excitación.

Ahora bien, toda esta información no parece eximir del sueño dorado de lograr de alguna manera mágica o médica aumentar el tamaño del pene. Tanto es así, que en estos días la publicación de una noticia referida al éxito de algunas investigaciones que ensayan un nuevo tratamiento para la disfunción eréctil consecuente a cirugías de extirpación prostática, pasó a segundo plano a partir de que los medios dieran mayor relevancia a la otra parte de la noticia que anuncia cómo ese tratamiento promete (como descubrimiento tangencial) la posibilidad de incrementar el tamaño del pene.

La sola ilusión de que exista un método para agrandar el pene dio la vuelta al mundo con mucho más énfasis que la recuperación de la funcionalidad de quienes padecen cáncer de próstata.

La noticia publicada en The Times[i] menciona algunos resultados sobre la investigación dirigida a hombres que han sido sometidos a extirpación de las glándulas prostáticas a causa del cáncer, lo cual puede degenerar los nervios y vasos sanguíneos del pene afectando la respuesta sexual. “Las inyecciones de células madre pueden revertir esto y restaurar el funcionamiento completo”, dijo el profesor SorenSheikh, director del Centro Danés de Medicina Regenerativa, quien anunció quedurante el mes de julio en la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología en Barcelonabrindarán más información sobre los resultados de los ensayos.

La nueva terapia consiste en inyectar células madre en la base del pene a fin de revigorizar los nervios y los vasos sanguíneos e incluso estimular el crecimiento del tejido perdido. El equipo considera que este tipo de terapia podría ser útil también para tratar la disfunción eréctil con otro tipo de causas orgánicas como la diabetes y las enfermedades cardíacas. Las investigaciones se encuentran en fase experimental y serán necesarios muchos años antes de que se implementen.

Mientras tanto, recordemos que la mayor parte de las disfunciones eréctiles tienen un origen psicológico, en el que se conjugan variables cognitivas, emocionales, vinculares y socio culturales. Y que aun cuando una causa orgánica impida la erección parcial o total, la vivencia sexual/sensual/sensorial se despliega en el infinito e inagotable territorio del deseo donde siempre habrá algo más para explorar. El límite es sólo el imaginario techo de cristal que cada uno proyecte sobre su cabeza.

Abandonar los mandatos sociales de desempeño, el imperativo cultural de goce, el coito y falo centrismo, correr el eje de la genitalidad, conocerse y relajarse para recuperar la dimensión placentera de la actividad sexual, suelen ser las formas más seguras de disfrutar de un encuentro con todo el espectro de sensaciones que pueden surgir, siempre y cuando no se lo viva como ir a rendir un examen. Que el erotismo está en la mente no hace falta repetirlo… ¿o sí?

[i]https://www.thetimes.co.uk/article/viagra-could-be-history-as-one-little-jab-offers-men-growing-hope-98ltcjgpr

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